sábado, 1 de junio de 2013

Que los ruidos te perforen los dientes...

Que los ruidos te perforen los dientes...

Oliverio Girondo 








Que los ruidos te perforen los dientes,
como una lima de dentista,
y la memoria se te llene de herrumbre,
de olores descompuestos y de palabras rotas.
Que te crezca, en cada uno de los poros,
una pata de araña;
que sólo puedas alimentarte de barajas usadas
y que el sueño te reduzca, como una aplanadora,
al espesor de tu retrato.
Que al salir a la calle,
hasta los faroles te corran a patadas;
que un fanatismo irresistible te obligue a prosternarte
ante los tachos de basura
y que todos los habitantes de la ciudad
te confundan con un madero.
Que cuando quieras decir: "Mi amor",
digas: "Pescado frito";
que tus manos intenten estrangularte a cada rato,
y que en vez de tirar el cigarrillo,
seas tú el que te arrojes en las salivaderas.
Que tu mujer te engañe hasta con los buzones;
que al acostarse junto a ti,
se metamorfosee en sanguijuela,
y que después de parir un cuervo,
alumbre una llave inglesa.
Que tu familia se divierta en deformarte el esqueleto,
para que los espejos, al mirarte,
se suiciden de repugnancia;
que tu único entretenimiento consista en instalarte
en la sala de espera de los dentistas,
disfrazado de cocodrilo,
y que te enamores, tan locamente,
de una caja de hierro,
que no puedas dejar, ni por un solo instante,
de lamerle la cerradura.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Feliz Cumpleaños...

Este blog privado de seguro no es visitado por nadie ya, pero al menos lo puedo considerar como un diario, no, algo menos jeva, como un archivo de cosas que he visto en la web y me han gustado, y ayer, cumplió un año mas de existencia, para este olvidado blog que solo yo quiero, Felicidades...

P.D.: Estoy llevando un nuevo proyecto como blog en www.elcataro.wordpress.com, pero este primer blog homónimo conmigo sera siempre mi consentido.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Himno de amor



para mi entrañable hermano Imreh Andras,
con quien compartimos un mismo idioma.


Yo escribo el poema contra todos:
porque todos vacacionan en la playa,
porque todos sobreviven con un sueldo,
porque todos han matado lo que amaban,
porque todos sucumbieron ante el precio,
porque todos ignoraron la poesía,
porque todos consultaron a su médico,
porque todos se abrazaban en la iglesia,
porque todos frivolizan el misterio,
porque todos cantan ebrios en los bares,
porque todos se reciclan en el miedo,
porque todos amnistiaron al tirano,
porque todos han votado contra el sueño,
porque todos crucifican la decencia,
porque todos tienen dedos en las manos,
porque todos mortifican la inocencia,
porque todos son muy serios muy muy serios
porque todos todos todos
están muertos.

(Otoniel Guevara)

miércoles, 19 de octubre de 2011

La Formula - Mario Benedetti



Era una isla con un solo árbol
era un pasado con un solo amor
una memoria con un solo miedo
un cielo opaco con un solo dios.
La interrogante es donde acudiremos
con viejas cicatrices del dolor
como dejar mensajes de la sangre
en la estafeta de nosotros dos.
Ya no nos quedan gozo ni tristeza
para reconocernos bajo el sol
el tiempo pasa y pasa como un vértigo
y quedamos sin palpito y sin voz.
Después de todo es poco lo que resta
la inocencia es el ultimo bastión
y es una buena formula quererse
como lo descubrimos vos y yo

domingo, 26 de junio de 2011

Ken Robinson: Changing Paradigms (Spanish)

domingo, 13 de marzo de 2011

El elefante y los seis ciegos (Fábula indostánica)

Cuentan que, en el Indostán,
determinaron seis ciegos
estudiar al elefante,
animal que nunca vieron.
(Ver no podían, es claro,
pero sí juzgar, dijeron).

El primero se acercó
al elefante, que en pie
se hallaba. Tocó su flanco
alto y duro; palpó bien
y declaró: "el elefante
es ¡igual que una pared!"

El segundo, de un colmillo
tocó la punta aguzada,
y sin más, dijo: "¡es clarísimo!
Mi opinión ya está tomada:
bien veo que el elefante
es ¡lo mismo que una espada!"

Toca la trompa el tercero,
y, en seguida, de esta suerte
habla a los otros: "es largo,
redondo, algo repelente...
¡El elefante -declara-
es una inmensa serpiente!"

El cuarto, por una pata
trepa, osado y animoso;
"¡Oh, que enorme tronco! -exclama.
Y luego dice a los otros-:
amigos, el elefante
es como un árbol añoso..."

El quinto toca una oreja
y exclama: "¡vamos, amigos,
todos os equivocáis
en vuestros rotundos juicios
Yo os digo que el elefante
es ¡como un gran abanico!"

El sexto, al fin, coge el rabo,
se agarra bien, por él trepa...
"Vamos, vamos, compañeros;
ninguno en su juicio acierta.
El elefante es..., ¡tocadlo!,
una soga... Sí, ¡una cuerda!"

Los ciegos del Indostán
disputan y se querellan;
cada uno está seguro
de haber hecho bien su prueba...
¡Cada uno tiene un poco
de razón... y todos yerran!

Así sucede cada día
en infinitas discusiones;
quienes disputan, cada uno
estima justas sus razones.
Y discuten, juzgan, definen sin más,
¡a un elefante que no vieron jamás!

JOHN GODFREY SAXE

martes, 8 de marzo de 2011

Cursillo de preparación al matrimonio de Pixar

Copiar No Es Robar

Verte feliz, de Javier San Román Martín